Tarta de moras y manzana

 

Por veinticinco pesetas cada respuesta, dígannos frutas que puede adquirir de manera gratuita. Como por ejemplo, las moras silvestres. Un, dos, tres, responda otra vez:

– las moras silvestres

– las ciruelas del árbol de mi vecino

¡Tolón, tolón, tolón! Coger las frutas de otro jardín no es de buen vecino, tú lo llamas “ayudar a recolectar” y, aunque te parezca un desatino, eso tiene otro nombre, y ese nombre es “birlar”.


Bueno, después de este revival de Mayra Gómez Kemp, que sé que te ha hecho recordar años mozos, yo lo quería transmitirte es la siguiente moraleja: ¡las moras silvestres son gratis! Así que vete de excursión ahora que todavía hace bueno y llévate a toda la familia a coger moras, que las zarzas están a rebosar y merecen un final más digno que morir mustias o acabar siendo comidas por una cabra.

Eso sí, el delantal póntelo cuando vuelvas, no te vayas a recoger moras con él. 😀 

Ingredientes:

La masa quebrada puedes realizarla con tus manitas (como he hecho yo) o puedes utilizar una base comprada, de las que nos hace el señor Tarradellas. En ambos casos el resultado es bueno, porque el sabor principal lo pone el relleno, claro. Pero en mi opinión, con la versión casera, queda espectacular.

Para la masa quebrada (molde de 23 cm):

  • 300 gramos de harina de trigo
  • 100 gramos de mantequilla (debe estar fría, recién sacada de la nevera)
  • Una pizca de sal
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 huevo
  • 2 cucharadas de agua fría

Para el relleno:

  • 400 gramos de moras (silvestres o congeladas)
  • 400 gramos de manzanas (peladas y cortadas en dados)
  • 2 cucharadas de azúcar moreno

Para dar lustre y brilli-brilli:

  • 1 huevo (batido)
  • 1 cucharada de leche

Elaboración:

En primer lugar preparamos la masa quebrada.

Es muy importante que tanto la mantequilla como el agua estén muy frías.

Sobre la encimera, colocamos la harina con el azúcar y la sal y le damos forma de volcán. Añadimos la mantequilla en dados y el huevo tal cual. Lávate bien las manos y comienza a integrar los ingredientes con las puntas de los dedos y, cuando empiecen a mezclarse, añade las dos cucharadas de agua fría.

Sigue amasando con los dedos, hasta que formemos una bola. No hay que amasar en exceso, en cuanto tengas la bola hecha, ya puedes envolverla en papel film. Deja que repose en la nevera durante, al menos, 30 minutos.

Una vez transcurrida la media hora que la masa lleva en la nevera, sácala y aplánala con un rodillo entre dos films transparentes. Deposita con cuidado la masa sobre el molde, asegurándote de que llega bien a todos los rincones, pero intentando no estirarla demasiado. Con los recortes que sobren, volveremos a hacer una bola y a meterla en la nevera. Utilizaremos esta masa restante para hacer las tiras que servirán de adorno.

  

Mientras esta segunda bola de masa se enfría en la nevera, puedes ir haciendo el relleno de la tarta. Para ello, pondremos al fuego las manzanas peladas y cortadas en daditos, el azúcar y las moras (previamente lavadas). A mí, particularmente, no me gusta encontrarme las pepitas de las moras, así que yo lo que hago es, antes de ponerlas al fuego, las convierto en puré con la batidora y las cuelo con ayuda de un colador.

Por tanto, en mi cacito particular yo pongo el azúcar, los dados de manzana y el puré de moras. Deja al fuego durante unos 20 minutos. Si ves que reduce mucho (dependerá de la variedad de manzana que uses), le puedes añadir una cucharada o dos de agua.

Enciende el horno a 180 ºC, calor arriba y abajo y deja que vaya calentándose.

Cubre ahora la base de la tarta con el relleno de moras y manzana que hemos realizado. Después, saca la otra bola de masa que tenías en la nevera y estírala de nuevo para hacer las tiras del adorno. Yo, para cortar las tiras, utilizo una rueda corta-pizzas, pero también puedes hacerlo con un cuchillo bien afilado.

Lo de colocar las tiras haciendo una rejilla no es muy complicado pero requiere cierta maña. Hay que poner en primer lugar las tiras verticales y luego vamos doblando y añadiendo las horizontales. Si te fijas, a mi no me ha quedado la rejilla perfecta. Y es que no se puede estar a ocho cosas a la vez. 😀 Seguro que a ti te sale perfecto a la primera.

  

Corta los bordes que te sobren y dale forma al contorno de la tarta para que quede vistoso. Por último, bate el huevo con la leche y pinta toda la superficie de la tarta. Introdúcela en el horno y deja que se cueza durante unos 40 minutos.

Transcurrido ese tiempo, saca la tarta y deja que repose. Puedes tomarla templada, acompañada de helado de vainilla o de nata. La ventaja de tomarla con estos acompañamientos, es que tanto el helado como la nata se acaba mezclando con los jugos que suelta la fruta y se convierten en una crema espectacular. Pero también puedes tomarla sola y luego relamer el plato, claro. 😀

  

¡Qué aproveche!

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25 thoughts on “Tarta de moras y manzana

  1. Darling!, maravilla de “pai”. Como no tengo vecino con ciruelo a quien birlarle sus frutos (desventajas de vivir en comunidad de vecinos), ni campo cercano con zarzas, no me queda más remedio que acudir a ESOS grandes almacenes y pagar 3 leurazos por unos 200 gramos o menos de moras. Pero que conste que lo haré bien gustosa oye, porque el pai lo merece, y con sus moras trituradas, of course, yo también soy de ese club. Y la masa quebrada, siempre casera por favor, que no cuesta nada hacerla y el resultado es espectacular.
    ¡Un besote!

    1. Todamente de acuerdo con lo de la masa casera Miss Glo. Eso sí, para los hojaldres yo tiro de Tarradellas, que todavía estoy iniciándome 🙈 Muchas gracias por tus bonitas palabras, baidegüei 😘😘

  2. Lo único que me parece aceptable de que se termine el verano (a parte de irme de vacaciones) es que es temporada de moras. Me chiflan. Alguna vez salgo yo también a por moras al campo, da un gustito especial poder comerte una mora madura así, sin más, de la zarza. Y además me recuerda a mi infancia.
    La otra cosa que, alguna vez, se puede coger sin robárselo al vecino, son higos. Que también me pirrian y me alegran los septiembres.
    Por cierto, un día que tengas tiempo, me cuentas cómo has conseguido que la masa quebrada no se te escurra por los bordes del molde. A mi no me sale ni congelando la masa. Olé qué arte tienes!
    Un beso amore!!!

    1. Para mí lo de ir a recoger moras es casi una tradición familiar. Y me encanta, aunque solo sea por el rato que nos pasamos de charla delante de una zarza ☺️
      Lo de la masa quebrada me costó lo mío. El truco para mí está en no estirar la masa una vez que está en el molde. Es la parte más difícil. Colocarla delicada y grácilmente sobre el molde sin que se doble ni se estire. Luego se mantiene así solita. No hago nada más especial.

      Ay, no sé si me explico, que a veces no me entiendo ni yo. Te llamo un día y lo hablamos 😍😁

      1. Llevo tanto tiempo sin conectarme al blog que no había visto este comentario!!!! Lo de delicada y gracilmente… en fin, con eso me lo dices todo. Creo que no voy a ser capaz de hacer una masa quebrada ¡en mi vida!.
        Besos guapo!

  3. Magnífica, es el calificativo que más le pega a esta receta. A mi las moras me pirran y viendo esto se me hace la boca agua. Un besazo requeteguapo!!!

    1. ¡Ay tú siempre con tus piropazos! ☺️😍 Muchísimas gracias amore y por cierto, guapísima con el nuevo look, que no te había dicho nada pero te tengo fichada 😁

    1. ¡Muchísimas gracias a ti por leerme! Encantado de que versiones la receta y la adaptes para celiacos. 👏🏼👏🏼👏🏼 Ya me contarás si gusta

  4. Justo esta semana voy a ir a recoger moras silvestres, tenía pensado hacer kilos de mermelada, pero me da que la idea de la tarta va a ganar en casa 😉
    Un abrazo!!

    1. Hombre, la mermelada también es un exitazo 😁 Reserva mitad para la tarta y mitad para mermelada y así todos felices jajaja ¡Otro abrazo de vuelta!

      1. Bueno realmente son pequeñas empanadas, vamos empanadillas. Sí de manzana y moras, es una combinación muy casera en Inglaterra y cuando vivía ahí mi casera solía hacerlas, justo en septiembre que se le llenaba la zarzamora del jardín.

  5. Uhm que rica la tarta!! Por donde yo vivo se cultivan las frambuesas y las moras para que luego vayas a recolectarlas tu mismo y te las lleves a casa…eso sí previo pago :-), pero oye están de buenas y el rato divertido que pasas!

    1. ¡Pero bueno! Eso es cultivo con nocturnidad y alevosía jajaja Yo disfruto tanto cogiendo las moras como comiéndolas luego, así que te entiendo perfectamente. 🙂 ¡Un abrazaco!

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